
Intentamos siempre buscar entrenamientos que se adapten a su edad, mucha sicomotricidad, intentar hacer muchísimos juegos y esos juegos trasladarlos con balón.
Que a pesar de su corta edad vayan cogiendo unos hábitos, tanto para jugar al fútbol como para ser deportistas de cara a un futuro y con lo cual, buena gente.
Que dentro de unos años, estos niños que ahora son muy pequeños, se puedan convertir en jugadores del primer equipo.
Nosotros lo que vamos a hacer este año con los niños de escuela de iniciación es poder jugar algún partido contra algún club, pero son muy jovencitos y lo que no podemos bajo ningún concepto es meterlos cada quince días en viajes a Zaragoza porque son excesivamente edades tempranas.
Con lo cual, ahora mismo, el proceso que estamos llevando es el correcto y con eso nos tenemos que quedar.